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lunes, 27 de junio de 2016

Postales de Deming en Japón


Corría 1947 en un Japón que trataba de recuperarse de la devastación. Las secuelas de la Segunda Guerra Mundial eran evidentes. El ejército estadounidense se encontraba aún en territorio japonés, desde la rendición del Imperio en 1945, producto de la lamentable decisión de arrojar bombas atómicas sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Las fuerzas aliadas permanecerían allí hasta 1952. Dentro del proceso de reordenamiento territorial japonés de la posguerra, se planificó un censo poblacional para 1951. Fue aquí cuando la Armada Estadounidense recurrió a W. Edwards Deming, un físico y matemático con amplia formación estadística, para que los asistiera en el proceso. Deming era un confeso admirador del trabajo de Walter A. Shewhart, estadístico de la Bell Company, al que accedió mientras trabajaba en la Oficina de Censos de los Estados Unidos. Shewhart era un pionero. Sus métodos y teorías fueron el comienzo de lo que hoy conocemos como Control Estadístico de la Calidad. A través de las gráficas de control, entre otras herramientas, logró inculcar a las compañías la necesidad de un análisis estadístico serio en materia de control de la calidad. Shewhart y Deming se convertirían luego en colaboradores y mantendrían una estrecha amistad, signada por la admiración mutua. Deming se encargaría de difundir sus teorías, de perfeccionarlas y de darles su impronta. Tal es la importancia del trabajo de Deming sobre las teorías de Shewhart, que una de sus principales herramientas, el Ciclo PDCA (Plan-Do-Check-Act) hoy es mundialmente conocido como el Círculo de Deming cuando en realidad se trata del Círculo de Shewhart. Para ese entonces, Deming trabajaba para la Oficina de Censos de los Estados Unidos en donde se especializaba en técnicas estadísticas de muestreo.

Este sería el primer acercamiento de Japón con Deming, quien no tenía el reconocimiento debido en su país. Los japoneses necesitaban desarrollar su industria, de pésima calidad, con un reconocido desprestigio mundial. Hacia principios de la década del ’50, los líderes industriales de Japón se encontraban buscando la salida a esta situación, y vieron al control estadístico de la calidad como una solución viable a sus problemas. Allí fue donde se toparon con la obra de Deming. Aprovechando la presencia militar estadounidense en su país, los japoneses invitaron a Deming a brindar conferencias de estadística aplicada a la calidad. Esta serie de conferencias fueron patrocinadas por la JUSE (Unión de Científicos e Ingenieros Japoneses). La presencia de Deming en Japón cambiaría para siempre la manera de pensar de este país, culturalmente tan opuesto a lo que él estaba acostumbrado en Estados Unidos. Los japoneses supieron escuchar a Deming, supieron aplicar sus principios. Ideas tan revolucionarias como pensar que invertir en calidad reducía los costos, o poner como máxima responsable de la calidad a la Alta Dirección eran imposibles de entender en la decadente industria occidental.

Con los derechos de autor de sus primeras publicaciones formales, Deming realizó una importante donación a la JUSE, organismo que utilizaría el dinero para la creación del hoy prestigioso Premio Deming. El Premio Deming es aún el mayor reconocimiento internacional en materia de calidad al que una organización puede aspirar. También puso a disposición su obra para que fuese traducida al japonés, de manera gratuita, con el objeto de poder difundir masivamente sus conocimientos. Esta generosidad de Deming lo llevó a convertirse en un referente indiscutible en Japón. Lo llamarían el “padre de la tercera revolución industrial". Con la participación de Deming en este proceso de mejora, la industria japonesa pasó de ser símbolo de productos de bajísima calidad a convertirse en muy poco tiempo en potencia industrial a nivel mundial. 


En 1960, Nobusuke Kishi, Primer Ministro de Japón (en representación del Emperador Hirohito) entrega a Deming el mayor reconocimiento a un extranjero que dicho país puede otorgar: “La Medalla del Tesoro Sagrado. Segundo Orden.”. Años más tarde Ishikawa y Juran recibirían una distinción similar por su aporte a la calidad de la industria japonesa. Ambos sumaron su aporte a lo propuesto por Deming, en el marco de los programas de entrenamiento conocidos como TWI (Training Within Industry o 'Entrenamiento Dentro de la Industria'). La industria civil japonesa se nutrió de todos los conocimientos impartidos, sentando las bases de la filosofía de la mejora continua (kaizen). Una perfecta simbiosis entre la cultura racional típica de occidente y la cultura más emocional y espiritual de oriente. 

Estados Unidos, y todo el mundo occidental, comenzaron a mirar con otros ojos las teorías que habían ignorado durante años. Hoy, el legado de Deming es universalmente reconocido. Sus herramientas y teorías son aplicadas con éxito en innumerables organizaciones. A pesar de su ausencia física, la vigencia de sus conceptos es asombrosa. Hoy, The Deming Institute es una organización sin fines de lucro que continua difundiendo sus principios a nivel mundial, fundada por él en sus últimos meses de vida.


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sábado, 3 de octubre de 2015

El Modelo EFQM de Excelencia europeo y el Modelo FUNDIBEQ iberoamericano

Basadas en la necesidad de crear estándares en la Gestión de la Calidad Total (TQM) a nivel regional, y tomando como referencias modelos anteriores como el Premio Deming para la industria japonesa y el Modelo Malcolm Baldrige de los Estados Unidos, surgen dos organizaciones sin fines de lucro: la EFQM y FUNDIBEQ. La EFQM (Fundación Europea para la Gestión de la Calidad) fue creada para el mercado europeo en el año 1988 y FUNDIBEQ (Fundación Iberoamericana para la Gestión de la Calidad) para el mercado iberoamericano en 1998. Ambas poseen un objetivo único, colaborar en el desarrollo de organizaciones de la región en materias de Gestión de la Calidad Total, mejorando su competitividad y afianzando las relaciones con sus clientes, proveedores y la sociedad.

Ambas organizaciones desarrollaron su propio Modelo de Excelencia: una serie de requisitos fundamentales que actúan como marco de referencia para la mejora en la gestión de la Calidad de su actividad. Analizaremos cada uno de ellos.

Modelo EFQM de Excelencia

La EFQM fue conformada en sus inicios por 14 empresas líderes del mercado europeo en colaboración con la Comisión Europea. Bosch, BT Bull, Ciba-Geigy, Dassault, Electrolux, Fiat, KLM, Nestlé, Olivetti, Philips, Renault, Sulzer y Volslkwagen conformaron el grupo original. Hoy son más de 500 las compañías registradas.

La EFQM promueve desde 1992 un reconocimiento a las compañías que sigan el modelo con el Premio Europeo a la Calidad.

El Modelo EFQM de basa en tres pilares fundamentales:
  • La cultura de la Excelencia: difusión y puesta en práctica de la Excelencia en todos los procesos y áreas de la organización.
  • El esquema REDER o lógica REDER.
  • Los resultados: El modelo busca la obtención de resultados satisfactorios no sólo para la organización sino para todos los stakeholders (clientes, proveedores, accionistas y la sociedad). Una marcada orientación al cliente y Responsabilidad Social (RSE) deben poseer las compañías que aspiren al reconocimiento. También se deben realizar alianzas con partners y promover el desarrollo e implicación del personal. 
La Excelencia exige un gran nivel de involucramiento y aprendizaje por parte de toda la organización, así como la necesidad de innovación permamente y la detección de oportunidades de mejora.

El esquema de evaluación REDER se basa en un círculo secuencial que consta de cuatro etapas principales:

Resultados: qué obtiene la organización con su gestión.
Enfoque: qué piensa hacer la organización y por qué.
Despliege: cómo lo lleva a la práctica sistemáticamente.
Evaluación y Revisión: cómo mide el cumplimiento de su enfoque y de la aplicación del despliegue.

Otro aspecto a destacar de este método es la búsqueda sistemática de mejores prácticas en la actividad desarrollada por la organización, mediante benchmarking

Existe una versión de este modelo con algunas modificaciones para su aplicación específica en la Administración Pública. Se lo denomina modelo CAF (Common Assessment Framework).

Modelo FUNDIBEQ de Excelencia

Con un objetivo idéntico al de EFQM pero para aplicación en Iberoamérica surge FUNDIBEQ. Esta organización también propone un Modelo de Excelencia. La metodología para cumplir con este modelo comienza con un programa basado en el Ciclo de Mejora Efectiva. Éste está compuesto por tres etapas: evaluar, planificar e implantar.
Como distinción a las organizaciones que apliquen correctamente el Modelo, se entrega también un reconocimiento. El Premio Iberoamericano de la Calidad ya lleva, hasta 2015, 95 organizaciones distinguidas. Las organizaciones aptas para ser galardonadas pueden ser de la Administración Pública o de carácter privado. Como en el caso de EFQM existen dos modelos levemente diferentes, con particularidades para atender a ambos tipos de organizaciones. El comité evaluador suele superar los 1.000 integrantes y basa su decisión en los Premios Nacionales a la Calidad de cada uno de los países integrantes (Argentina, Andorra, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Nicaragua, Panamá, Uruguay y Venezuela).

Para la aplicación del modelo se utiliza también una lógica REDER y uno de los siguientes esquemas:

Modelo FUNDIBEQ de Excelencia para organizaciones privadas (Fuente: www.fundibeq.org)
Modelo FUNDIBEQ de Excelencia para la Administración Pública (Fuente: www.fundibeq.org)

Como complemento, FUNDIBEQ ofrece un Glosario Iberoamericano de la Calidad para unificar la terminología relativa a la Calidad en Iberoamérica.

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